El cine español víctima del coronavirus

Hacemos un repaso por las producciones españolas más afectadas del cine español. Artículo de @cine_conene para taquillaespana.es.

Pronto se cumplirá un mes desde que los cines españoles cerraron sus puertas por primera vez en su historia. Con la declaración del estado de alarma del 14 de marzo, las salas tuvieron que decir adiós definitivamente tras algún intento de cierre parcial. Y aún hoy seguimos sin fecha de vuelta mientras casi todas las actividades del país siguen suspendidas.

Esto, por supuesto, ha supuesto un daño enorme para las exhibidoras de nuestro país, pero también un gran perjuicio para los cálculos y fechas de estreno que tenías nuestras distribuidoras y productoras para lanzar sus películas españolas. El cine español venía de un buen primer trimestre para empezar el año en taquilla, pero todo se ha venido abajo. Las películas que estaban haciendo buenos números en cartelera en marzo (Adú, Hasta que la boda nos separe o Invisibles) pararon en seco su recaudación y, ahora, las que iban a llegar tienen que esperar.

A continuación, hacemos un repaso de las películas españolas que pensaban llegar a las salas pero que ya han retrasado sus lanzamientos.

La cascada de las televisiones privadas

La primera película española que anunció que posponía su estreno debido al coronavirus fue Operación Camarón. Telecinco Cinema tenía previsto estrenar la película el 13 de marzo y encadenar el éxito de público de Adú con otro taquillazo. Visto lo visto, la decisión fue la correcta: habría sido un desastre para las ventanas de exhibición de la comedia–el cierre de cines se produjo el día siguiente-. Su estreno se pospuso al 11 de septiembre.

El retraso de la comedia de Telecinco tuvo su efecto dominó: otra de sus películas españolas del 2020, Malnazidos, se iba a estrenar ese mismo 11 de septiembre. Han tenido que retrasarlo hasta enero de 2021. Mediaset sigue la estrategia de producir menos películas al año que Atresmedia, por lo que intenta espaciarlos al máximo para conseguir exprimirlos hasta donde puede.

Algo más cercano será, por tanto, el estreno de Ofrenda a la tormenta, que era la apuesta de Atresmedia cine para la primavera. El fin de la Trilogía del Baztán se iba a estrenar en cines el 27 de marzo tras pasar por el Festival de Málaga, pero ahora su llegada a las salas se ha movido al 12 de junio para arrancar la temporada de verano.

La otra apuesta veraniega de Atresmedia es Superagente Makey, que, por el momento, mantiene su fecha original de estreno: 10 de julio. Por el contrario, las películas que aún tenía en cartelera la compañía cuando llegó el cierre (Malasaña 32 y Hasta que la boda nos separe), ya tienen estreno online: Malasaña 32 está disponible en Movistar + y Rakuten TV y Hasta que la boda nos separe llegará a la plataforma online de A contracorriente (salavirtualdecine.es) el 8 abril.

Los estrenos españoles más pequeños, también llenos de incertidumbre

Pero las películas de las televisiones privadas no han sido las únicas que han tenido que adaptarse a la difícil e inédita situación que vivimos. También le ha sucedido una película producida por la televisión pública, TVE. Salir del ropero, ópera prima de Ángeles Reiné que iba a llegar el 10 de abril a los cines, ha retrasado su estreno aún sin fecha prevista.

La encargada de la distribución de Salir del ropero es Filmax, una importante productora y distribuidora española que ha tenido también que cambiar su hoja de ruta de estrenos estatales por el virus. Lo mismo le ha pasado con El inconveniente, de Bernabé Rico, que esperaba estrenarse el 3 de abril, y con Una ventana al mar, que iba a aterrizar en las salas el 24 de ese mismo mes.

Y, junto a ellas, un buen número de películas españolas con una distribución más modesta que iban a llegar a los cines entre finales de marzo, abril y mayo. Las primeras víctimas, por orden de estreno, fueron la coproducción con Chile Blanco en blanco, de Théo Court, y Mi gran despedida, de Antonio Hens y Antonio Álamo, que pensaban estrenarse el 20 de marzo. Y el de La cinta de Álex, de Irene Zoe Alameda, que iba a llegar el 8 de abril.

Pero no han sido las únicas, una vez que el confinamiento se ha ido alargando: hablamos de películas que iban a llegar a finales de este mes pero que ya se confirma que no podrán verse en pantalla grande. Es el caso de El cerro de los dioses, de Daniel M. Caneiro, o Lúa vermella, de Lois Patiño, que iban a estrenarse el 24 de abril. 

Adíos probable también a mayo

Ocurrirá lo mismo con los estrenos españoles previstos para mayo como La maldición del guapo, de Beda Docampo Feijóo, que estaba programada para el 8, o Uno para todos, de David Ilundain, que estaba marcada para el 15, y La ofrenda, de Ventura Dural, que iba a verse en salas el 22. La película Una vez más, de Alejandro Rojas, prevista para el 29 de mayo, ya ha confirmado que retrasa también su estreno al 4 de septiembre. Estos estrenos están confirmados que se posponen, y es más que posible que haga lo mismo La lista de los deseos, de Álvaro Díaz Lorenzo, fechada también para el 29 y que aún no se ha confirmado qué hará.

Estas son las películas que ya tenían una fecha marcada, pero hay una avalancha de estrenos pendientes que buscaban fecha primaveril aprovechando el empuje de un epicentro tan importante para nuestras producciones como el Festival de Málaga –también cancelado- y que ahora viven en la incertidumbre de si ir al verano, esperar o acudir al estreno en streaming. Tiempos de mucha incertidumbre para un otoño que se vislumbra como un campo de minas de sobresaturación de estrenos, algo que perjudica y mucho al cine español.

Artículo de Cine con Ñ (@cine_conene) para taquillaespana.es. Muchas gracias. 

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